38 semanas – Mi Historia de Parto – Mi Nacimiento Libre

38 semanas duró mi embarazo, 38 semanas inolvidables. Un embarazo libre, salvaje y natural. Un embarazo lleno de poder y confianza.

Hoy comparto la culminación de esas semanas. Mi nacimiento libre.

Mi parto fue una experiencia fuera de este mundo y a la vez tan normal, realmente me ha costado mucho ponerlo en palabras, simplemente porque es tan mío y tan especial que las palabras no le hacen justicia. Intentaré.

Raúl nació un lunes de diciembre un poco después de las 2am, su viaje a este lado del mundo comenzó el día antes.

Me desperté el domingo con un sentimiento diferente. De por sí mi barriga era bajita y durante el final del embarazo sentía mucha presión hacia abajo, no lo describo como pesado, pero sentía que ocupaba todo el espacio. Éste domingo en particular, me desperté y noté una leve presión en el coxis.

Me sentía diferente físicamente y mis emociones no se quedaron atrás. Una vez más, mi esposo las pagó 💁🏽‍♀️, para no acabar con mi matrimonio, decidí que necesitaba estar sola, me vestí y dejé saber a todos que tenía cosas que hacer y las quería hacer SOLA, muchas gracias y adiós.

Me sentía cargada emocionalmente, quería estar con mis sentimientos y llorar.

Después de una buena sesión de lágrimas, paré en varios lugares para comprar algunas cosas que necesitaba/ quería. La presión que sentía en el coxis aún estaba presente. Pasó por mi mente que quizás debía de estar pendiente y mirar el reloj para saber a cada cuanto venían por si eran relevantes, pero no lo hice, estaba ocupada con mi lista… y mis emociones.

A eso de las 4pm de camino a casa, escribí un mensaje en un chat de amigas, de que quizás el parto estaba cerca, por la presión que era diferente a lo usual y porque estaba demasiada emocional .

Llegué a mi casa a las 5 de la tarde, mi esposo me deja saber que tiene que ayudar a mis padres con algo, pero que se llevaría a los niños. No sé si lo hizo porque sabía que necesitaba espacio o si fue idea de los niños acompañar a papá. No me importó, estaba aliviada, quería estar sola, preparar algunas cosas y limpiar.

Mi cuarto estaba bastante bien, solo necesitaba un poquito de cariño. Tan pronto terminé con el cuarto, vire el baño patas arriba y lave la ducha como nunca, tres (3) veces corrida. Durante todo esto la presión seguía, había aumentado, pero aún no estaba convencida de que eran “contracciones”.

Un detalle diferente de este embarazo fue que desde las pocas semanas del embarazo, sentía mi útero endurecer y contraer a cada rato, varias veces al día… diferente para mí, no lo tuve con los embarazos anteriores y con ambos partos anteriores, tuve “back labor”, jamás sentí lo que eran contracciones en el útero. Pensé que quizás, era una señal y al fin no tendría un parto de riñones.

Como dos horas después, regresó la ganga. Mi esposo me avisa que mi mamá cocinó y que los niños habían comido y ahora estaban viendo una película mientras él seguía trabajando en el segundo piso (mis padres son mis vecinos), cuando me dio hambre decidí aprovechar la comida de mi madre. Sentía más presión, pero aún estaba un poco “molesta” con el, así que no le dije nada, de todas formas, no estaba segura, había una posibilidad de que pararan.

Después de comer y sentarme un rato en la sala de la casa de mis padres, me doy cuenta de que en el tiempo que había estado ahí, la presión había aumentado bastante y estaba buscando como sentarme o pararme para estar cómoda cuando venia. Hmmm, de repente me emociono (sin avisar a nadie ni dar señales de que hay algo diferente), quizás estoy de parto ❤️ ¡Y recuerdo que no tengo toallas limpias! Ese viernes fue mi último día de trabajo y tenía planeado lavar ropa el lunes… regreso a mi casa, agarro par de toallas y una colcha grande para meter a la lavadora.

Acercándose a las 10:30 decido que ya es hora de llevar a los niños a casa.

Llegamos, los prepare para dormir, un beso y abrazo de buenas noches, me quedé con ellos un rato … Tardaron creo que 10 minutos en dormirse.

La presión seguía aumentando y con ella mi emoción.

Llevaba 38 semanas esperando este momento.

38 semanas de un embarazo libre, mirando hacia dentro, visualizando, sabiendo, confiando que todo estaba bien y que todo saldría bien y al fin, mi bebé comenzaba su viaje.

Yo no tenia un playlist preparado para el parto, pero un mes antes descubrí a “wholetones” y aprendí como las frequencias impactan nuestro cuerpo. Encontré esta pieza durante el embarazo y se quedó conmigo.

Prendí mi música, me sentía feliz y lista para recibir.

La presión se estaba dejando sentir, necesitaba visitar el baño y sentarme en el inodoro. En una visita, pierdo un poco del tapón mucoso. Okay, presion va en aumento y mi cuerpo está respondiendo, al fin decido que voy a avisar a mi esposo que posiiiblemente estoy de parto.

Ya son las 11:00 (creo), voy al lado y subo a donde el está trabajando. Muy calmadamente (ya que es prácticamente la primera vez en todo el día que le hablo más de 5 palabras a la vez) le dejo saber que llevo todo el día sintiendo presión y que va aumentando, ya he llegado al punto en que tengo que enfocarme bien cuando viene y ya he perdido el tapón mucoso… Su reacción fue un “whaat?” medio sorprendido calmado, le respondí con un “eso mismo”, y que mi plan era, regresar a casa, darme una buena ducha y descansar si podía.

Cuando regreso a casa, me metí a la ducha, que rico es el agua caliente.
Cuando sentía la presión, movía las caderas y hacía todo lo posible por mantenerme relajada y con el mismo enfoque de amor y agradecimiento por el proceso. Hago una observación mental de que a pesar de que durante el embarazo sentía las contracciones en el útero, que este parto sería de riñones igual que los dos anteriores y me entrego a ese proceso también, por lo menos sé más o menos que esperar.

Después de un tiempo, salgo de la ducha y decido probar la bola de ejercicio que tengo.

Son las 12:40 y llega mi esposo, me pregunta cómo estoy y si necesito algo. Le digo que no. El se va a duchar.

Estoy sintiendo mucha presión, casi a la 1 en punto, rompo fuente y siento un poco de alivio. En ese momento mi esposo sale de la ducha y le doy el update. Otra vez me pregunta si necesito algo o si quiero algo de él y le contesté que no, que si el quería podía acostarse en la cama, sacar un par de fotos …

 

Ya no estoy tan pendiente del tiempo, estoy enfocada en el proceso, cuando venía la ola de presión, me mantenia respirando profundamente, no estaba visualizando o enfocandome en un objeto, más bien estaba visualizando el proceso. Estaba enfocada en aceptar el proceso, no pelearlo, a recibirlo todo.

Me entregué totalmente, no estaba intentando pensar. Dejé que el cerebro primitivo tomara control del cuerpo y en mi mente solamente habia agradecimiento a Dios.

Eventualmente decido que yo y la bola de yoga ya no estamos trabajando bien juntos y me regreso a la ducha. Ahora cuando llega la ola siento un poco de ganas de trincarme, pero se que eso no me ayuda en nada y para no hacerlo sigo moviéndo las caderas, dejando que el agua caliente pegara en mi espalda.

Decido que voy a intentar ponerme en posicion squat para ver si alivia algo o si se siente mejor, terminé inclinada sobre el borde de un pequeño escalón que tenemos en la ducha y con las rodillas bien separadas. No sé cuando comenzó, pero me doy cuenta de que en cada ola estoy “bearing down” empujando un chin y no es que alivia la presión, pero siento que era lo que necesitaba hacer.

Decido salir de la ducha y regresar al cuarto, esta vez no me vestí, me puse una bata encima que era fácil de quitar por si después de un rato quería volver a la ducha.

Intento con la bola, nada que ver, me arrodillo y me inclino sobre la bola, tampoco, me acuesto de lado intentando reposar una pierna encima de la bola y tampoco, ya estaba llegando al punto en que no encontraba como ponerme, así que me puse en cuatro en la cama. Ahora me movia patras y palante (Mi esposo se había quedado dormido en su lado).

Se estába poniendo fuerte, yo no soy una persona vocal cuando estoy de parto, pero al final de las próximas olas comienzo a jadear, a respirar más rápido… Mi esposo se levanta en medio de una, para preguntarme si está todo bien y casi no puedo hablar, no me salen las palabras, aparte de que no quería escuchar, solo salio un “sssshhhhhh” y cuando pasó le dije “siento un montón de presión en las nalgas, tanto”, el se recuesta otra vez.

Pasan unos minutos y lo siento, ¡al fin! Le digo “viene el bebé”, él brinca y se pone detrás de mi para mirar, me dice “si, veo pelo”, en eso me acordé que mi hija quería ver al bebé nacer y lo mandé a buscarla (el diseño de la casa en donde vivimos es medio raro y nuestras habitaciones estan uno al lado del otro con un espacio abierto entre ellos), el la intenta despertar, incluso la trae dormida, pero no se despertaba así que le dije “olvídalo, ponla en su cama”.

Cuando regresa, ya estoy sintiendo el aro de fuego, se siente diferente a la última vez, siento deseo de empujar y a la vez no, como quiera, su cabeza estaba coronando, siento que me voy a desgarrar un poco, tengo la mano encima de su cabeza y mi vulva, hago el intento de parar en lo que pueda, siento un ardor pequeño y su cabeza saliendo. Una vez que nace su cabeza el resto del cuerpo le sigue rápidamente.

Escucho el lloro hermoso de mi bebé, me viro y me siento en la cama, veo que tiene el cordón umbilical alrededor del cuello así que le desenrredo el cordón y al fin, tengo a mi bebé en brazos en mi pecho. Después de unos momentos mi esposo me pregunta si es un niño o una niña, confirmo que es un niño… Miro para arriba y mi hija me dice “¿es un que? ” y viene corriendo a conocer al bebé, mi hijo mayor levantó la cabeza un momento y dijo “estoy muy cansado” y se acostó otra vez 😂.

Le pregunté a mi esposo la hora, eran las 2:10. WOW.

Pasamos tiempo mirándolo, me sentía bien, cómo si hubiera corrido un maratón.

Seguía incómoda y cuando hablaba, hablaba bien bajito, aunque quisiera no salia más fuerte. Me acosté un ratito con el bebé a mi lado, lo intenté pegar a la teta pero de verdad que me sentía incómoda y seguían las olas de presión, con menos intensidad, pero me molestaban, al fin pensé en la placenta y dije, me voy a levantar e intentar parir la placenta. Y efectivamente, me arrodille, mi hija me pasó el bowl grande (lo único que había comprado para el parto) empuje un poco y nació la placenta. 2:35. Que alivio. Lo miré por encima estaba completo.

Ahora si estaba un poco más cómoda, con dolor en el coxis pero mucho mejor. Mi bebé estaba tan atento a su entorno, mirando y pendiente. Después de dos horas, papá cortó el cordón con uno de sus cuchillos y me duche mientras El y Vera atendian a Raul.

No puedo describir bien lo que sentía en esos momentos, pero fue una experiencia tan y tan perfecta, un embarazo y parto totalmente mío, sin interrupción o interferencia de afuera.

Un embarazo no asistido (wild pregnancy 💓) y un nacimiento libre fue una de las mejores decisiones y experiencias de mi vida.

¿Lo volvería a hacer? De eso no hay duda

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16 comentarios

  1. WOW Toda mi admiración. Leyéndote me vienen un millón de preguntas. Tus partos anteriores fueron en casa? Como te preparaste y que te hizo elegir un Wild Birth?

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  2. Que hermoso relato! Gracias!! Yo me opere después de mi segunda y lamentablemente me quede con las ganas de experimentar un parto luego de dos cesáreas… creo que toda mujer tiene el poder de tener esta experiencia!! Estoy agradecida con esta historia!! Bendiciones!!

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      • Gracias 💓
        En Puerto Rico, la hoja para inscripción de nacimiento se te entrega mediante un pediatra o una partera. Lamentablemente nos lo ponen difícil.
        Las opciones que tienes son
        -visitar un pediatra
        -visitar o que te visite una partera
        (si planeas hacer esto debes de saber antes de y coordinar con ese profesional)
        -si no usas uno de los anteriores, estate preparada y acepta que se te va a hacer bastante más difícil el inscribirlo, porque estamos en Puerto Rico.

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  3. Me hiciste recordar mi parto … Te felicito. Llore con tu relato por recordarme en tus palabras… También parí en mi casa con la compañía de mi compañero y una amorosa partera en mi semana 40+3 dias .. Sin intervenciones sin apuros sin desgarros… Las mujeres si que somos capaces de parir y sabemos como hacerlo ! Solo entregarnos a la experiencia y a nuestra naturaleza. Abrazo gigante

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    • Asi es, el cuerpo de la mujer está diseñado con la capacidad para hacer bebés y parirlos.
      Me alegro mucho que te trajo recuerdos bonitos 💓
      Me desgarre un chin, pero todo bien después de la recuperación.

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